Organiza tu boda sin estrés

¿Ya has comenzado a organizar tu boda?  ¿Quieres disfrutar de todos y cada uno de los preparativos de la boda? Si quieres ayuda de una agencia de weddings planners ¡perfecto!, estas te ayudarán a que disfrutes en la organización de tu boda con consejos muy útiles  para planificar ese gran día, si por el contrario decides realizarlo tú misma no te olvides de unas premisas básicas:

–          No es bueno soportar en soledad   las presiones que  conllevan la planificación de ese gran día. Recomendamos buscar a  alguien cercano y de confianza  con quien compartirlas.

–          Es normal que  salten los nervios en algún momento, si tienes alguna discusión por la boda con tu novio no te disgustes, pronto pasará.

–          Durante la primera etapa de la boda sentirás que lo tienes todo controlado ya que para ello lo has planificado muy bien. Pero conforme se acerca la boda, deberás de  vigilar todo con más esmero para que no se te amontone el trabajo y puedas  ver cada uno de los servicios con claridad.

–          Evita  los desacuerdos familiares. Si eres consciente de que el día de tu boda es vuestro y de nadie más, tienes que hacerles ver de una manera amistosa  que aceptas sus opiniones pero que no las compartes. Aún así no descartes alguno de sus deseos pues aunque en un principio puedan pareceros  inviables, más adelante os pueden encajar.

–          El gran problema de la mayoría de las novias es que convierten la boda en su forma de vida.  Hay que procurar que esto no suceda y , si lo organizamos con antelación, dedicarle unas horas a la semana es suficiente, el resto del tiempo sigue haciendo una vida normal.

–           Deja que tu novio opine. Ellos lo único que quieren para el día de vuestra  boda es que se cumplan  los pilares básicos de la misma: que los invitados coman bien, que estén bien atendidos y que se diviertan mucho. Así que escucharlo.

–          No retrasarse en tomar decisiones importantes, sino te agobiaras.

–          Ser conscientes de vuestros límites y dejaros aconsejar por los profesionales, ellos se dedican a su trabajo 8 horas diarias, así que jamás sabréis  más que ellos por muchas bodas a las  que hayáis asistido  o revistas de bodas  que hayáis leído o por muchas horas que  hayáis navegado por internet.

–          Delegar, pedir ayuda o contratar a una organizadora de bodas, no te impedirá llevar el control de tu boda. Ella os ayudará desde el momento que decidáis.

 

 

 

Enlace de A.B. & Jorge: Una boda palaciega

La elección del lugar donde se realizó   la ceremonia  religiosa fue inmejorable. La iglesia de San Martín de Noia  engalanada  de flores en el altar  y  con  una alfombra roja hasta  el punto en donde se detuvo  el coche nupcial ofrecía una visión elegante y exclusiva digna de una boda palaciega.

La entrada del novio con la madrina  y los testigos mientras sonaba la música  fue muy bonita, pero la de la novia – con su distinguido porte – del brazo de su padrino convirtió ese momento en algo muy especial.

La majestuosidad  del lugar y  la soltura con que A.B. & J. caminaban hacia la salida del templo una vez convertidos en marido y mujer,  sugería  comentarios entre    familiares e invitados  como: “parece una boda de la realeza”.

Mientras los aplausos se unían  a la  lluvia de pétalos los novios recibían las primeras felicitaciones. El momento de la iglesia fue  verdaderamente espectacular.

Concluida la primera parte de la celebración, todos  pusimos rumbo a Santiago de Compostela para comenzar el festejo.

Después  de un exquisito banquete, llego la hora de  una magnifica sorpresa, incluso desconocida para los propios  novios , en el momento de los postres con una bonita canción de fondo, esto fue  el punto de partida  para otras sorpresas, que si se sospechaban,  pues hubo secretos difíciles de esconder.  A continuación  tuvo lugar el baile mientras iban saboreando unas deliciosas y  refrescantes bebidas preparadas especialmente para la ocasión.

Finalizada la velada  todos se marcharon con  una  sensación   de gran satisfacción , esa que   A.B. y J. pretendían transmitir desde un principio: Una boda sencilla en dos ambientes maravillosos, cuidando al detalle la esencia de cada momento de la celebración.

Belleza, estilo y frescura eran sus objetivos y después de las primeras impresiones tras hablar con ellos, lo hemos conseguido. Gracias a los proveedores  y ¡cómo no! a la novia que se implicó mucho.