En las bodas desaparece el lema «menos es más» y se incorpora el “más es más” y “menos es menos”

“Más es más

” Menos es menos”

¿Qué es mejor una boda con un diseño complejo?, ¿o una simple y austera? . Este famoso lema “menos es más” instalado durante años con la idea de que las cosas simples son mejores que las complejas,  resulta curioso que como poco a poco, se va desvaneciendo en las bodas.

Si bien la consigna «menos es más» resultó muy útil durante muchos años, en el tiempo transcurrido las profesiones dedicadas al diseño han evolucionado muchísimo. Los diseñadores y floristas ya no trabajan a tientas. Tienen conocimientos comprobados por infinidad de proyectos realizados en muchos eventos, y saben lo que mejor queda a cada uno de ellos. Por eso, antes de comenzar un trabajo definen junto al cliente un programa de necesidades específico y único para cada boda, que determina entre otras cosas, cuándo conviene la simpleza y cuándo la complejidad.

Va siendo tiempo de poner al lema «menos es más» en el estante de los recuerdos, dado que su función ya no se necesita, incluso viene sobrando. Es tiempo de abandonar el sentido figurado y dar a las palabras el sentido que tienen: “más es más” y “menos es menos”.

Si fuera necesario contar con una consigna en el sentido de la anterior, ésta podría ser: « más cuando conviene más, menos cuando conviene menos ».

“Más es más”

“Menos es menos”

 

“Más es más”

“Menos es menos”

” Más es más”

“Menos es menos”

“Más es más”

“Menos es menos”

“Más es más”

“Menos es menos”

“Más es más”

“Menos es menos”

“Más es más”

“Menos es menos”

“Más es más”

“Menos es menos”