Archivo de la etiqueta: Pensamientos de una novia

Lo que piensan las novias cuando organizan su boda y sus debilidades

entender

Una vez que tienes el anillo en el dedo anular izquierdo ya pasas a formar parte de ese grupo de mujeres que vuelan entre preparativos, wedding planners y una que otra amiga histérica (porque efectivamente, tú tuviste que calmarla). Todos harán su mejor esfuerzo por comprender tus estados de ánimo, pero hay cosas que sólo las novias pueden entender, veamos alguno …

  • La ansiedad que sientes cuando debes elegir a los testigos o damas de honor. De todos tus familiares o amigas, se espera que elijas a un grupo pequeño que te acompañe en los momentos más importantes. Tú quieres a todas … ¿Cuánto es mucho?.
  • La fecha de la boda no es cualquier cosaOjalá fuera algo tan simple, pero debes considerar un montón de cosas antes de que escojas una fecha.
  •  Aunque parece mucho tiempo y es una de las cosas que más critican, eres muy feliz porque tienes un año, como mínimo, para preparar tu boda soñada.
      • El horror de que tus invitados te pregunten después de darles la invitación … o peor que te digan, que si pueden llevar a alguien más a la boda. Ahora tienes que cambiar todo, agregar personas, cambiar las mesas… mientras lloras amargamente pensando que vuelves a tener todo descontrolado.
        • El hecho de que ahora hablas un idioma completamente distinto que sólo tu wedding planner y un par de tus amigas entienden. Ya sabes que el idioma del preparativo de las bodas es más complejo de lo que te imaginabas, y una vez que lo entiendes ya estás en el punto final de la boda y querrías hacer cosas que ya no tienen vuelta atrás.
          • De verdad deseas darle un plus a todos los servicios contratados. Pero tu presupuesto no es el de la Duquesa de Cambridge así que debes hacer algunos recortes para tener una buena boda, te guste o no.
            • Es importante que confirmen si van a ir o no a la boda. No estamos hablando de un cumpleaños en tu casa o una invitación que mandaste por WhatsApp. De verdad necesitas saber quién va a ir para poder planificar las mesas, la cantidad de regalos , barra libre, el hotel… todo.
              • El dolor de encontrar el vestido perfecto y que no te quede o no haya de tu talla o ya no esté disponible.
                • Sólo porque quieres que todo sea perfecto no significa que seas la única novia que hay en el mundo que tiene algún contratiempo. Se sabe que lo único que esperas es que todos se lo pasen increíble porque entonces tú también tendrás un gran día y no entra en tu cabeza que algo no se pueda hacer como pensaste.
                  • Por mucho que te quejes de todo, no cambiarías nada porque al final del día te vas a unir a la persona que amas frente a tus seres queridos y tus mejores amigos.

Finalmente, ¿tienes alguna debilidad o estas organizando tu boda de la manera más relajada posible? ¿Cómo estás actuando? .

debilidades

BODA FORMAL: Ir y estar correctos

Recordar que aunque no tengamos mucho conocimiento  en las reglas de etiqueta hay algo que nunca falla:

“Elegancia va de la mano de  sencillez, es de mal gusto ser ostentoso”
Pero nunca está demás saber o recordar estos pequeños consejos.

–          VESTIMENTA

Una boda formal  no es sinónimo de etiqueta rigurosa. Las mujeres pueden lucir un vestido largo o un  vestido de fiesta elegante tipo cóctel que puede ser hasta la rodilla o más largo. Los hombres  deben  de ir con esmoquin negro, y si la boda es en verano queda ideal la chaqueta blanca.

–          EN LA MESA

Antes de sentarse, dejar cualquier objeto o vestimenta que se lleve para cubrirnos en el ropero ¡jamás colgarlo en la silla de la mesa!

 Cuando nos sentamos procurar presentarse al resto de comensales, si no los conocemos. Si hay varios que tienen más relación, no hacer corrillo. Y   ¡por favor! no poner el móvil sobre la mesa.

Si cae algo al suelo – la servilleta o un cubierto- esperar a que nos lo cambien. Y qué  deciros si nos manchamos ¡qué no es os ocurra frotar con la servilleta la zona manchada! Os levantáis y  ya os lo solucionaran.

Por otro lado, a este tipo de actos no se lleva al banquete a los niños, aunque tengamos a alguien que se ocupe de ellos.

Tampoco comentar al resto de comensales lo que se ha gastado en la boda, es una falta de respeto tremenda  y  preguntarlo,  peor.

–          EN EL BAILE

No sacarse la chaqueta, al igual que se sale vestido de casa  se debe de llegar a ella.

Y mientras estáis bailando con vuestra pareja no besarla, esto  siempre a puerta cerrada.

Cuando se está pidiendo una copa y vemos a alguien que nos parece conocido, no decir “¿Sabes quién soy?” Lo idóneo es presentarse y continuar la conversación si procede.

Y ¡ojo! con las copas, ese momento es muy peligroso, y se puede ir hacia el DJ y pedirle o una canción determinada o el micrófono y ésto ya  sería “el desastre”.

Entendiendo ¡por fin! por qué se necesita una Wedding Planner

Texto escrito por  Fátima Collarte

Revistas de novias, blogs, amigas tuyas… El concepto de Wedding Planner está en boca de todos, todo el mundo lo conoce de oídas, pero, ¿Sabemos realmente lo que hacen? O, más importante aún, ¿Cómo saber si la necesitamos, si nos va a ser útil a nosotras?  Hoy quiero daros mi perspectiva como novia que contrató una wedding planner, y que, a día de hoy, sigue pensando que fue una de las mejores inversiones de su boda.   Con un poco de suerte,  podemos responder a la mayoría de las dudas que rondan tu cabeza .

  • ¿Qué hace una wedding planner?

Seguro que existen mil definiciones oficiales, yo os voy a andar la de andar por casa: Es una persona que ha organizado cientos de bodas, que conoce y confía en cientos de proveedores, que te ayuda en todo el proceso de organización de la boda, desde el día que decides contratarla (en mi caso, al día siguiente de decidir que nos casábamos), hasta el día de la boda, incluido.

  • Dices que te ayuda… ¿Pero, hasta qué punto? ¿Entonces, qué hago yo?

Si tu wedding planner es una profesional  en toda regla, te ayudará hasta el punto que tú quieras o necesites.  Desde proponerte lugares de celebración, ayudarte con la elección del vestido,  los proveedores para todo… Y, según la cantidad de tiempo de la que dispongas y lo que tú te quieras implicar,  puedes desde delegar completamente en ella ciertas elecciones tras indicarle un presupuesto, o tomar tú la decisión final (como hacíamos nosotros), pero tener todo el trabajo de preselección, estudio de propuestas y concertación de citas, hecho.

  • ¿Pero eso no lo puedo hacer yo a través de internet?

Os contesto con un ejemplo práctico: Por supuesto que  a través de internet puedes encontrar floristas o cuartetos de cuerda en Santiago, pero… ¿Quién te dice si son formales, si se adaptan a las peticiones especiales, si aparecen puntuales,  si usan flor de primera calidad, si reaccionan ante imprevistos? NADIE. No sabéis la tranquilidad que da trabajar con un proveedor que tu wedding planner conoce de 30 bodas anteriores.  Tampoco tendréis en internet un “archivo humano” de cómo reaccionan miles de invitados de cientos de bodas a diversos detalles.

  • Pero es que mis amigas se han casado y ya conocen muchos proveedores…

¿Van tus amigas a estar el día de la boda pendientes de si las flores están en su sitio, de si resulta que el del cuarteto de cuerda se ha puesto enfermo y hay que sustituirlo, o de si el restaurante ha tenido en cuenta los menús  para celíacos?

  • ¿Son las wedding planners imparciales a la hora de recomendar proveedores?

Esa es una preocupación muy interesante,  para la cual conviene hacer dos puntualizaciones.

1)Pensad siempre que vuestras bodas son las que construyen la reputación de vuestra wedding planner. Por tanto, por muy amiga que sea de una imprenta, si las cosas que hace son un desastre, nunca os recomendará hacer vuestras invitaciones allí.

2)Me gustan especialmente las wedding planners que cobran a los novios. No, no soy masoquista. Algunas wedding planners se financian a base de comisiones que les pagan los proveedores por contrataciones hechas con ellos. Yo prefiero mil veces el modelo de profesionales como Marilé, que cobran un coste por su servicio a los novios y no están ligadas económicamente a los proveedores.

  • Ya pero… ¡Es que no es de mi familia y es un evento tan familiar!

¡Eso es lo mejor! La preparación de una boda es una época muy emocional, en la que no vas a querer ofender a nadie pero vas a tener los nervios a flor de piel… Si tu wedding planner te  trae una propuesta de decoración de las mesas que no te gusta, le vas a decir que no tranquilamente. Si te la trae tu madre, la probabilidad de “comértela con patatas” para no herir sus sentimientos es muy alta. Que el rol esté profesionalizado es lo mejor que te puede pasar.

Como véis, solo una wedding planner profesional puede cumplir a la perfección con el rol de organizar una boda. Amigas y familiares pueden cubrir ciertas parcelas, pero nunca con un servicio y una experiencia tan completa.  De todas formas, como la práctica siempre es más fácil que la teoría, estad atentas, en unos días, os cuento ejemplos reales de nuestra boda en la que tener a Marilé fue imprescindible (con risas y con lágrimas, tuvimos de todo J .

¡Un abrazo Novias!